
jueves 28 de mayo de 2026
Nueva actividad de memoria que invita a escuchar y compartir relatos y experiencias que ayuden a restituir la dignidad de las personas represaliadas y a reforzar los valores de verdad, justicia y reparación.
La semana pasada el arqueólogo forense gerundense René Pacheco hablaba sobre cómo se abre una fosa común, invitado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Llagostera. Pacheco trabaja desde 2008 en la investigación y exhumación de fosas de la Guerra Civil española y de la dictadura en todo el territorio, así como en la identificación de las personas desaparecidas durante el franquismo. Actualmente, trabaja en la exhumación de doscientas restos óseos reclamados en el Valle de Cuelgamuros (antes Valle de los Caídos).
Las fosas de la Guerra Civil y la represión franquista son el tema central de las VIII Jornadas de Memoria Histórica Local. Fosas: Memoria, Justicia y Reparación del Museo de la Mediterrània de Torroella de Montgrí. Y precisamente por ello, y en el marco del ciclo de actividades "Memoria de una guerra en Girona" del Museo de Historia de Girona, este sábado 30 de mayo se ha programado una nueva sesión del itinerario "Cartas clandestinas de un condenado a muerte" con Josep Casadellà Turon.
Este es un recorrido basado en los 35 escritos que su abuelo, Josep Turon Mir, durante sus 291 días de cautiverio en la "nevera" de la prisión de Girona, del 25 de febrero al 14 de noviembre de 1940, hizo llegar a su amigo Josep Alsina, que también estaba encarcelado allí. Aunque tanto uno como el otro eran conscientes de que se jugaban la vida si se interceptaban sus mensajes, estos valiosos escritos narran el día a día de la vida en cautiverio y la convivencia con los compañeros de celda.
Probablemente las familias de los fusilados nunca pudieron conocer estas vivencias debido a la censura de la correspondencia oficial. Se trata de un testimonio sobrecogedor de los consejos de guerra y de la dureza del encarcelamiento, estando condenado a muerte y esperando la ejecución de la sentencia.
La actividad pone de manifiesto cómo, a partir de la entrada del ejército franquista, se puso en marcha un enorme aparato de represión a través de depuraciones, tribunales de responsabilidades políticas, confiscaciones y consejos de guerra sumarísimos. Este fue el caso, entre muchos otros, de Josep Turon Mir, líder local del sindicato agrícola Unió de Rabassaires en 1934 y alcalde de Santa Coloma de Farners del 9 de septiembre al 21 de octubre de 1937, que fue juzgado por un Tribunal Militar en Consejo Sumarísimo de Urgencia, con petición fiscal de pena de muerte.